Cómo Atten2 favorece el control de lubricantes industriales

Cómo Atten2 favorece el control de lubricantes industriales

 

Las soluciones de monitorización de Atten2, OilHealth y OilWear, además de analizar el estado del aceite en tiempo real, pueden ayudar a la detección del exceso de lubricación en maquinaria crítica a través de las anomalías de desgaste y degradación que se producen en el fluido como consecuencia de los rebases de la sobrelubricación. En otras palabras, ayudan a llevar a cabo un control de lubricantes industriales.

Este valor añadido de los sensores ópticos de Atten2 puede ahorrar cuantiosos costes derivados de la sobrelubricación, un error tanto humano como mecánico que provoca averías y paradas no programadas en las maquinarias críticas y, por tanto, en los sistemas de producción.

 

Patrones de normalidad: La clave para detectar anomalías producidas por sobrelubricación

 

Los sensores ópticos de Atten2 trazan patrones de normalidad del comportamiento del lubricante en las máquinas en las que se instalan y en todas las modalidades bajo las que estas operen. Es decir, los dispositivos registran el ratio de degradación del aceite en condiciones de funcionamiento normal de la máquina y realizan una trazabilidad de su comportamiento predecible a lo largo de la vida útil del lubricante. Esta herramienta de medición, con posibilidad de conexión con la nube, permite detectar al instante un comportamiento anómalo ajeno al ciclo de vida normal del aceite, que se manifiesta en picos de degradación y desgaste cuyo origen podría ser un exceso de lubricación.

 

¿Cómo detectan los sensores de Atten2 los rebases de aceite lubricante?

 

Los sensores OilHealth y OilWear son capaces de detectar las consecuencias que tiene el exceso de lubricación sobre la velocidad de degradación y desgaste del aceite. La detección temprana de estos indicadores que ofrecen las soluciones de monitorización online de Atten2 permite aplicar las medidas correctoras pertinentes para evitar averías.

La degradación y desgaste (acelerado) superior del aceite es el síntoma inequívoco de que existe una disfunción en la maquinaria. En el caso de los excesos de lubricación, los detonantes más comunes de este deterioro acelerado son dos:

 

Presencia de partículas externas

 

Cuando el nivel de aceite rebasa la capacidad indicada para la maquinaria, se puede producir un desborde del producto. El aceite lubricante entra así en contacto con el exterior, donde se produce su contaminación por partículas de distinta naturaleza. Agua, polvo o fibras, entre otros posibles materiales, se mezclan con el fluido que, al volver a ingresar en la máquina, puede producir un efecto de desgaste.

La solución OilWear es capaz de identificar la presencia y naturaleza de las partículas extrañas en el aceite, síntoma de que ha podido producirse un exceso de lubricación.

 

Degradación por variación de temperatura

 

Los excesos de lubricación suelen estar asociados al error humano, aunque tampoco pueden descartarse fallos en los sistemas automáticos. Ya sea de forma manual o por bombeo, uno de los procesos más comunes que derivan en un rebase de los niveles de lubricación es el de dulcificado del aceite (drenado parcial del aceite existente y su sustitución con aceite nuevo) y el denominado “top up”, que consiste en la restitución del lubricante que ha consumido la máquina de forma natural.

Ambos métodos de equilibrado del aceite tienen consecuencias en el estado general del fluido que se reflejan en las mediciones de los sensores de Atten2. Los niveles de degradación pueden mejorar si se realizan adecuadamente, pero de la misma manera pueden empeorar significativamente si se exceden las cantidades recomendadas de producto.

El exceso de lubricación puede acarrear una variación de temperatura del aceite ocasionando una degradación acelerada. En función del tipo de maquinaria, se puede registrar un aumento de la temperatura por la distribución irregular del aceite entre sus distintos componentes o una disminución de la misma, al añadir más líquido del debido al depósito, lo que produce un enfriamiento general. En este segundo caso, el descenso de temperatura puede aumentar la viscosidad en el aceite y, por tanto, su resistencia a deslizarse, por lo que sería bombeado con peor solvencia. Indistintamente de cuál sea el efecto del exceso de lubricación en la temperatura del aceite, tanto su aumento como su disminución conllevan una operación anormal del aceite. Este comportamiento, que se registra fuera de los patrones de normalidad, es rápidamente detectado por los sensores de Atten2.

 

Maquinarias sensibles a los excesos de lubricación

 

Todos los procesos industriales, en sectores como el eólico, la automoción, la industria química o de generación eléctrica, son susceptibles de ver alterado su funcionamiento y sufrir averías como consecuencia de un exceso de lubricación, independientemente de las dimensiones de la maquinaria afectada.

En el caso de máquinas de gran tamaño, con grandes volúmenes de lubricante, como turbinas de gas o de vapor, o prensas hidráulicas, sus dimensiones dificultan realizar un diagnóstico rápido en caso de avería y revierten en cuantiosos costes económicos y en paradas de producción no deseadas. Para este tipo de maquinaria resulta especialmente interesante la instalación de un ecosistema de sensores Atten2, cuya monitorización constante del funcionamiento de sus diversos componentes críticos permite anticiparse a que los errores de lubricación, o de otra naturaleza, deriven en averías.

Los mecanismos más simples y de menor tamaño pueden ser igualmente críticos, y su monitorización también es altamente recomendada. Es el caso de las reductoras de engranaje o multiplicadoras, uno de los mecanismos mecánicos más empleados en la industria y cuyo fallo puede acarrear paradas en el sistema de producción.

 

0COMENTARIOS

Dejar un comentario

Entradas recientes