Buenas prácticas para el relleno de aceite en maquinaria industrial

 Post_mejores_practicas_control_de_lubricación-946377-edited

La ausencia o exceso de lubricación son causas habituales de fallos en las maquinarias industriales. Por este motivo, la planificación tribológica de cada industria, independientemente de su tamaño, debe programar la revisión y relleno a nivel de las máquinas que la integran, una labor  determinante para evitar averías que requiere de una periodicidad y control exhaustivos. Así, las tareas de revisión y relleno de aceite lubricante suelen formar parte de las rutinas diarias de mantenimiento.

Para abordar adecuadamente esta tarea, hay una serie de aspectos y recomendaciones a tener en cuenta y que involucran a cada uno de los elementos que intervienen en el proceso, desde las herramientas a emplear hasta a la elección del propio aceite en sí.  

 

Recomendaciones generales para un correcto relleno de lubricante

 

Dentro de los consejos para la correcta lubricación a nivel, hay algunos de carácter general que no se deben obviar. Por muy evidentes que parezcan, su omisión es causa común de averías y, en consecuencia, de paros de producción con el prejuicio económico que ello conlleva.

 

Seguir las indicaciones del fabricante

Las primeras recomendaciones para la correcta lubricación las facilita el propio fabricante, quien conoce el consumo previsible de aceite de la máquina y por lo tanto sus necesidades de relleno, ya sean periódicas o puntuales, así como el tipo de aceite que debe emplearse para su correcto funcionamiento. Las indicaciones proporcionadas por el fabricante son la primera fuente de información para un buen mantenimiento tribológico de la máquina, pero no eximen al usuario de la labor de control de nivel, ya que las previsiones de consumo pueden no cumplirse de forma exacta.

La revisión periódica de los niveles aportará información más precisa del comportamiento de la máquina en funcionamiento. En este sentido, es importante que el usuario sepa en qué condiciones se debe medir el nivel y efectuar los rellenos. La recomendación habitual de los fabricantes es la de realizar los llenados con la máquina sin funcionamiento, pero con el aceite a temperatura de funcionamiento. El aceite puede variar su viscosidad y volumen en función de la temperatura, por eso se procura que los rellenos se realicen en las condiciones más cercanas a las de trabajo del lubricante.  

 

Limpieza y mantenimiento de los indicadores de nivel

Los indicadores de nivel son los mejores aliados de los operarios para conocer al momento la cantidad de aceite existente en cada máquina, por lo que la limpieza y mantenimiento de estos elementos es de trascendental importancia para obtener datos correctos.

Sin embargo, en algunos casos los medidores predefinidos por el fabricante acaban con frecuencia presentando algún deterioro o falta de visibilidad por el oscurecimiento del vidrio. La opacidad del lector puede tener su origen en el interior de la máquina, por el contacto del vidrio con aceite sucio, o en el exterior, en el caso de entornos con contaminación por polvo o vapores.

 

Descarga nuestra plantilla de niveles óptimos de limpieza

 

Para evitar mediciones erróneas, especialmente en maquinaria crítica, se pueden añadir otros sensores que complementen a los instalados de fábrica. Especialmente solventes resultan los medidores 3D, unas ventanas que, a diferencia de otros sistemas, no se instalan a ras de máquina, sino que sobresalen de la estructura y facilitan la lectura de nivel desde diferentes ángulos. Además de ser instrumentos de mayor precisión visual para la medición del nivel, no se ven tan afectados por la contaminación o el oscurecimiento del aceite.

 

Recomendaciones prácticas para efectuar rellenos de aceite en maquinaria industrial

 

Cuando se procede a nivelar el aceite en una máquina, entran en juego muchos elementos que deben ser considerados individualmente para que el proceso se efectúe correctamente. Cada uno de los factores que intervienen, desde el propio aceite hasta los instrumentos de aplicación, deben presentar condiciones adecuadas para evitar averías en las máquinas.

 

Filtrado previo y monitorización del aceite nuevo

Un aceite nuevo no es un aceite limpio. Asumir y prever esta a priori sorprendente máxima puede ahorrar muchos disgustos en planta. Y es que en los procesos de producción de lubricante se asegura un cierto nivel de limpieza que puede no ser suficiente para la aplicación industrial.

El código de limpieza requerido del aceite lubricante depende de la aplicación final que se le dé al mismo. Así, un mismo aceite puede resultar demasiado sucio para un proceso concreto y ser perfectamente válido para otro.

En cualquier caso, es preciso controlar la contaminación del fluido nuevo antes de introducirlo en el sistema, ya que un aceite demasiado sucio para una maquinaria concreta puede generar un fallo en cadena. Una forma de evitarlo es someter al aceite nuevo a un proceso de filtrado previo, con el objetivo de eliminar la contaminación de origen.

Para tener la certeza de que el fluido resultante cumple con los parámetros de limpieza requeridos para cada máquina, se recomienda instalar sensores de monitorización del estado del aceite tras el sistema de filtrado. El recuento de partículas presentes en el aceite que ofrece la monitorización on-line permite conocer en todo momento cuál es el código de limpieza del aceite que se va a introducir en el sistema y, adicionalmente, detectar posibles problemas en el sistema de filtrado.

 

Uso de herramientas adecuadas de distribución de lubricante nuevo

La elección y el correcto mantenimiento de las herramientas para la aplicación de lubricante nuevo es fundamental para que el relleno se realice correctamente. En este sentido, apostar por instrumentos específicos, como las pistolas de aceite, aportará mayor precisión al proceso.  Estas herramientas ajustan parámetros como la velocidad y la cantidad de aceite a insertar, por lo que invertir en estos equipos puede ahorrar tiempo y minimizar las posibilidades de error más habituales de los procesos manuales.

Los dispositivos para lubricar a nivel deben reunir condiciones óptimas de limpieza para evitar contaminar el aceite que se va a introducir en el sistema. El fluido de lubricación puede verse alterado por varios tipos de contaminación, como la producida por polvo u otras partículas ambientales o por contaminación cruzada con otros lubricantes.

El almacenamiento del aceite en óptimas condiciones cobra especial importancia para evitar el primer tipo de contaminación, mientras que disponer de una herramienta de distribución diferente para cada tipo de aceite ayuda a evitar la contaminación cruzada, es decir, la producida por el contacto de aceites con diferentes características fisicoquímicas.

 

Código de color para identificar cada máquina con su lubricante correspondiente

 

Las tareas de lubricación no parecen ser demasiado complejas, pero un pequeño error en su ejecución puede acarrear un alto coste por sus efectos. El factor humano es una de las causas más recurrentes de fallos producidos durante los procesos de relleno, por lo que cada planta debe disponer de los instrumentos y los protocolos adecuados para minimizar esta posibilidad.

Las herramientas automáticas de distribución de aceite resultan útiles para la prevención de derrames o reboses, uno de los errores de lubricación más frecuentes que pueden producir averías en las maquinarias.

Otro de los errores más comunes a la hora de efectuar un relleno es el de equivocarse de tipo de lubricante. Como se comentaba anteriormente, es recomendable disponer de un dispositivo de distribución por cada tipo de lubricante para evitar que se produzca contaminación cruzada. Sin embargo, contar con un mayor número de elementos puede incrementar la posibilidad de que un operario se confunda en la elección del lubricante correcto para cada máquina, hecho que también podría derivar en averías. Para ello,  mantener óptimos los protocolos y los sistemas de identificación es particularmente aconsejables.

Uno de muy fácil aplicación es un sistema de etiquetado mediante código de colores que se asigna tanto a las máquinas como a los sistemas de distribución del aceite nuevo. Así, de un vistazo, el operario podrá relacionar cada máquina con el lubricante que le corresponde, reduciendo las posibilidades de cometer errores.

 

Descarga nuestra plantilla de niveles óptimos de limpieza

0COMENTARIOS

Dejar un comentario

Entradas recientes